Automóvil
 
 

Mecánica: Casi todos los componentes de los motores modernos están vinculados con la industria química y su desarrollo ha permitido que los vehículos sean más livianos, eficientes y vistosos.

Neumáticos: A partir del caucho sintético se fabrican neumáticos más seguros y duraderos. Los componentes interiores de los autos –el tapizado, el volante, los espejos, la caja de cambios- están formados por materiales de origen químico. El asiento está confeccionado con poliuretano moldeado que, a su vez, fue recubierto por un tejido de poliéster o cuerinas de PVC.

Parabrisas: Los vidrios de los coches son de seguridad. Y lo son porque poseen una película adhesiva interna transparente que impide que se formen astillas filosas cuando se rompen.

Otros accesorios: La industria automotriz utiliza cada vez más productos sintéticos de origen químico resistentes y durables, que sustituyen a los metales. El transporte público también utiliza materiales similares. Colectivos y trenes tienen asientos de plástico que son fáciles de limpiar y fibras artificiales que son tan fuertes como la madera o el metal.